LA IMPORTANCIA DE LA INDEPENDENCIA DEL BANCO CENTRAL.

LA IMPORTANCIA DE LA INDEPENDENCIA DEL BANCO CENTRAL.

Por Gerardo Meza C.(*)

Independencia del Banco Central. En la modificación de la carta orgánica del BCP, lo más importante es la independencia y los objetivos de la política económica del Banco Central.

La principal responsabilidad que tiene un Banco Central es la emisión de dinero. Tiene que emitir exactamente la cantidad de dinero que hace falta para que la economía funcione adecuadamente y se realicen todas las transacciones económicas.

Si hace bien su trabajo, los precios de los bienes y servicios tenderán a estabilizarse y la inflación será baja, estable y predecible. Una inflación baja es beneficiosa para la ciudadanía, porque mantiene el poder adquisitivo de sus ingresos y puede planificar mejor sus niveles de consumo, ahorro, inversión y endeudamiento.

La reforma de los Bancos Centrales de los gobiernos Bolivarianos del siglo XXI, fue estrictamente de carácter ideológico, en particular en su artículo: El BC tienen por finalidad promover, en el marco de las políticas establecidas por el Gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.

 Lo que se puede observar en esta reforma del Central, es que un solo objetivo, el del empleo se ha cumplido a media; el resto no. Los Gobiernos Bolivarianos, en su afán de acelerar el crecimiento económico, emprendían grandes programas de gasto público sin el financiamiento genuino, que debería de provenir de la recaudación de impuestos. De esta manera, incurrían en grandes déficits fiscales, que inicialmente se financiaban con la emisión de bonos soberanos, pero cuando ya no existía demanda para los bonos, empezaban a sobregirar la cuenta corriente y a solicitar préstamos al Banco Central para seguir con los planes de desarrollo. (Durante casi todo el siglo XX, los Bancos Centrales fueron dependientes del Ministerio de Hacienda de los países, y las experiencias fueron desastrosas).

En este proceso, la emisión de dinero por parte del Banco Central pasaba a depender de la necesidad de financiamiento del déficit fiscal. Cada vez que necesitaba, el Ministro de Hacienda le ordenaba al Banco Central que le otorgase un préstamo, y este utilizaba la maquinita para imprimir billetes para pagar las cuentas públicas.

Como resultado, surgieron los periodos de grandes inflaciones; muy estudiado es el caso de Alemania en la década de 1920 y los de Venezuela, Argentina de hoy y Brasil en la década del 80.

Mientras que los países desarrollados, los BC tienen como único objetivo preservar el valor de la moneda. Como lo hace la FED en los Estados Unidos, el Banco Central Europeo en la Comunidad Europea entre otros, tienen como único objetivo preservar el valor de la moneda.

La inflación es un impuesto extremadamente injusto, porque genera una redistribución de ingresos muy regresiva. La pagan aquellos que tienen ingresos fijos, como los asalariados, los jubilados, etc., y les benefician a aquellos que tienen ingresos variables, que pueden reajustar sus precios continuamente, como los comerciantes y los productores.

Por esta razón, los economistas, durante las décadas del 70 y 80, discutieron las mejores opciones para crear un mecanismo institucional que garantice una buena administración de la emisión de dinero y mantener la inflación baja y estable, para beneficio de la ciudadanía. Se llegó a un consenso que básicamente consiste en lo siguiente:

Primero, es necesario que la emisión de dinero sea monopolizada por una institución autónoma e independiente del Gobierno, de sectores económicos, políticos y sociales: un Banco Central Independiente.

Para garantizar la independencia, el nombramiento y la remoción de los directores deben ser realizados con acuerdo del Congreso, tener estabilidad durante su mandato y recaer en personas con conocimiento y experiencia.

Segundo, el Banco Central debe tener un único mandato: mantener la estabilidad de precios. De manera secundaria puede tener otros objetivos, pero siempre supeditado al mandato principal.

Tercero, el Banco Central no puede otorgar préstamos al Tesoro. (En el Paraguay ADELANTOS. La Ley 489/95 permite dar adelantos presupuestarios de hasta el 10% de la recaudación tributaria presupuestada, que deben ser cubiertos en el transcurso del mismo ejercicio fiscal al otorgado (antes del 31 de diciembre del año en que se dio el adelanto).

Cuarto, la implementación de la política monetaria basada en un esquema de metas de inflación, con una flexibilidad de aplicar las medidas necesarias para mantener la inflación dentro de la meta establecida.

Esta es la base de la política monetaria aplicada por la mayoría de los países desarrollados y emergentes.

En Paraguay hemos hecho un buen trabajo en esta área. La inflación promedio desde 1960 es alrededor de 12%, En el 2017 cerró alrededor del 4,5%. Nunca tuvimos una hiperinflación y mantenemos la misma moneda desde la creación del guaraní, en 1943. No cambiemos una de las pocas cosas que han funcionado bien en nuestro país.

La Independencia del BCP es necesaria, porque los efectos de la política monetaria solo se manifiestan con largos retardos y porque los resultados que busca la política monetaria no se obtienen de un día para otros. Esa es la explicación y la ideología debe quedar de lado. El tema principal es tener un Banco Central Independiente.

Independencia del BCP se define como el hecho de tener independencia para elegir y mover libremente los instrumentos, las reservas internacionales, las tasas de interés, la cantidad de dinero y el tipo de cambio, pero no para determinar los objetivos, como la tasa de inflación y los niveles de crecimiento del PBI.

(*)Economista: Autor del Plan de Gestión Estratégico del BCP

La proporción PIB-Deuda Pública en terceros país.

La proporción PIB-Deuda Pública en terceros país.

Advertencia sobre el Peligro de la Deuda Externa.

La Falacia en Latinoamérica con las inconducentes comparaciones de la proporción PIB-Deuda Pública en terceros país.

Mas allá de las inconducentes comparaciones de la proporción PIB-Deuda Pública en terceros país, sean estos de la región o el resto del mundo.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ha dicho en entrevistas personales recientes que lo que más le preocupa es la deuda excesiva de los países en desarrollo.

Advertencia sobre el Peligro de la Deuda Externa.

Asimismo, los informes de dicha institución hacen hincapié en el elevado riesgo de la deuda externa de los países que accedieron a los mercados financieros privados durante la coyuntura excepcional de bajas tasas y gran liquidez de los últimos años.

Ente los países de Latinoamérica, el Paraguay, sin duda, aunque tal vez en menor medida, está dentro del grupo de países que preocupa al FMI, pues no se ha quedado atrás en su ansia de endeudarse. Y eso sin tener en cuenta la relación costo beneficio de la inversión o destino de los fondos obtenidos mediante la emisión de bonos.

Con el argumento de que la deuda del Paraguay, como porcentaje del PIB, es menor a la de los países vecinos y de la región, el ejecutivo y el congreso, sucesivamente, a partir del gobierno de Federico Franco (2012), han procedido a endeudar cada vez más al Paraguay .

Lo han hecho sin parar, mientes en que dicha comparación es de poca validez porque no tiene en cuenta que el tipo de economía de los países vecinos les da mayor flexibilidad de ajuste.

Tanto el Brasil como la Argentina tienen economías mucho más diversificadas y no dependen, como el Paraguay, casi exclusivamente de la exportación de productos primarios, como la soja y la carne, para la obtención de divisas. Claro, no nos olvidamos que los ingresos provenientes de la maquila, de los royalties de las hidroeléctricas y de las remesas de los compatriotas que residen en el exterior contribuyen a ingresar divisas, pero no serán suficiente para el servicio de la creciente deuda cuando la tasa de interés aumente y las condiciones de liquidez a nivel internacional se restrinjan.

No cabe duda que la tasa de interés aumentará y que la liquidez disminuirá, pues así lo anunció la Reserva Federal de los Estados Unidos, y es muy probable que también el Banco Central Europeo adopte la misma política monetaria que la Reserva Federal a medida que las economías de los países de la zona del Euro se recuperen de la recesión de los últimos años.

Así pues, como resultado de los cambios en las condiciones financieras en los mercados financieros internacionales que se aproximan, el costo del servicio de la deuda será mucho mayor.

 Ya quedó demostrado en Paraguay  que gran parte de los fondos procedentes de las nuevas emisiones de bonos externos se han utilizado para el pago de deudas anteriores y evitar entrar en mora, es decir, para bicicletear. Es evidente que, como resultado del aumento de la tasa de interés y la menor liquidez, el costo futuro de bicicletear será mucho más elevado.

Una vez más a través de esta página web nos referimos con conocimiento de causa al status económico-financiero del Paraguay.

Los datos disponibles dan cuenta de una “situación de tobogán” cuya inclinación, por el momento solo preocupa a organismos internacionales y a quienes analizan el quehacer nacional con cierto grado de conocimiento y capacidad de crítica. A continuación, se incluyen los citados guarismos de Paraguay.

Inflación: Varió desde 1.9% en 2009 hasta un pico de 4.2 en el 2014 para cerrar el 2016 con 3.9% y el 2017 4,5%.

PIB: Creció de 20.000 Millones de Dólares (MD) en el 2010 a 28.000 MD en el 2016

Y el 2017 a 30.000 MD.

El periodo 2004-2011 registra un status fiscal saludable, con superávits razonables (Gs 790.000 Millones en el 2011)

Esta situación se revierte a partir del 2012, año año en el que se registra un Déficit Fiscal de Gs 285.000 millones. Los montos crecen hasta Gs 2.7 billones en el 2015 y 2.2 billones en 2016 y 2017 va aumentando.

Se estima que la Deuda Pública roza los U$S 7.200 MD equivalentes a aproximadamente un 24% del PIB.

Para avanzar hacia la modernidad y el desarrollo es necesario realizar una reforma del sistema tributario, a fin de brindar a la gente educación de calidad, y una reforma del sistema de salud, también en función de elevar la calidad del servicio.

Para que el país tenga un  Crecimiento y Productividad, el  desafío de las nuevas autoridades que asuman el 15 de agosto del corriente año, es el de cambio estructural de la Política Fiscal.

Nadie niega la necesidad de dotar al país de mayor infraestructura para generar un mayor desarrollo. Sin embargo, es irresponsable pretender que mayor infraestructura sin trabajadores calificados y en un país endeudado podrá contribuir a dicho desarrollo. Al contrario, probablemente se esté poniendo en riesgo inclusive la posibilidad del crecimiento económico, factor imprescindible, aunque no único, para aspirar al desarrollo.

Es urgente que el país discuta con mayor profundidad el endeudamiento y sus efectos potenciales a largo plazo y, al mismo tiempo, que las autoridades asuman el problema con la responsabilidad que corresponda.

Es generalmente entendido que la capacidad de pago de la deuda pública de un país guarda relación con el tamaño de la economía y su capacidad de producción. De esta manera, organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) fijan parámetros o rangos del coeficiente deuda pública/producto interno bruto (PIB) dentro de los cuales una deuda es sostenible, por encima de los cuales deja de serlo.

En el caso del Paraguay, si este coeficiente se sitúa entre el 25% y 30% del PIB ya se considera como no sostenible. De acuerdo con las cifras oficiales, este coeficiente alcanza 24% en la actualidad,(es decir estamos a 1 puntos de que nuestra deuda no sea sostenible),  a pesar de que algunos analistas consideran que el coeficiente de la deuda real no supera el 17% del PIB.

La relación entre deuda pública y capacidad de producción supone que cuando el país contrata préstamos externos debe hacerlo principalmente para invertir en aquellos sectores que facilitan la inversión y, por lo tanto, contribuyen al crecimiento económico. A su vez, la capacidad de pago de la deuda de un Estado depende del comportamiento de este crecimiento: a mayor crecimiento económico, mayor recolección de impuestos; y, obviamente, un menor crecimiento económico implica una disminución de esta recolección.

¿Cómo se mide, entonces, la real capacidad de pago de la deuda de un Estado? A través de la evolución de la presión tributaria de los países (ingresos tributarios/PIB). Para ello, el FMI también tiene un coeficiente de medición: deuda pública/ingresos tributarios, cuyo rango inferior es 90% y el superior 150%. Actualmente el coeficiente deuda pública/ingresos tributarios del Paraguay es 176%.

El nivel muy alto de este coeficiente nos induce a examinar qué ha pasado con la relación entre el crecimiento económico y el aumento de las recaudaciones impositivas, medida por la presión tributaria.

En el período 2003-2013, el PIB del Paraguay creció a un ritmo de 5% anual. Pero, a pesar que las recaudaciones de impuestos también aumentaron (y de que la cantidad de contribuyentes pasó de 100 mil a 500 mil), la presión tributaria creció a una velocidad de solo 0,2% anual, de 10% del PIB en 2003 a 12% del PIB en 2013. Y, desde entonces, aumentó a tan solo 12,5% del PIB en la actualidad.

Como bien lo establece el artículo de referencia, la toma de deuda para cubrir lo principal y lo accesorio de aquélla vigente, poco habla en favor de la eficiencia en el manejo de la cosa pública.

Avizorando una suba en las tasas, este procedimiento de cubrir con préstamos el principal y el accesorio de deudas contraídas, vulgo bicicleta–) debiera hacer sonar la alarma.

Mas allá de las inconducentes comparaciones de la proporción PIB-Deuda Pública en terceros país, sean estos de la región o el resto del mundo, el hecho de que una porción del PIB corresponde a la producción de granos y de carne, y ésta dependiente de un factor incontrolable como es el clima,(y también ahora los “sesudos” quieren justificar la deuda, que el porcentaje referente a los ingresos tributarios del Paraguay , es el más bajo de toda la región), y se “olvidan”, que este modelo del Presupuesto General de Gastos de la Nación (PGN), que de cada Gs, 100 de los  ingresos fiscales, Gs. 96 van a gastos rígidos. Debiera ser motivo de preocupación para el sector que monitorea el status fiscal del Estado.

Si este factor no complementarse permitiese el aprovechamiento del viento a favor de un hipotético incremento de la demanda de commodities, el país se vería en una situación crítica de la cual solo se emergería con un grave deterioro del gasto social y de aquellos vitales, correspondientes a desembolsos para mejora de infraestructura.

Por eso y mucho más permanentemente esta página web, hace una propuesta para modificar este modelo de Presupuesto General de Gastos de la Nación (PGN), que el 94% de los ingresos fiscales van a gastos rígidos y solamente 6% para gastos de capital (inversiones, educación, seguridad, salud, infraestructura, y pagar los servicios de la deuda, entre otros).

Con una reforma constitucional: 60% para gastos de capital o viceversa. Con esta nueva figura constitucional se va a poner un límite(blindar) los gastos rígidos dentro del PGN.

ESTE ES EL PARAGUAY QUE QUEREMOS

Corrupción en la clase política.

Corrupción en la clase política.

En su ADN tienen la corrupción la clase política.  El Comportamiento de los Políticos en Latinoamérica, afecta la calidad de vida de la población y producen una industria de pobres.

 La crisis política y sus derivaciones económicas, la dignidad en el comportamiento de los políticos.

Por Gerardo Meza C.

El título de esta reflexión alude a una determinada manera de comportarse que debería caracterizar la actuación de los políticos. Se dice que una persona tiene dignidad cuando gobierna sus acciones con gravedad y decoro; o, lo que es lo mismo, con grandeza y honor.

 En este contexto, la palabra grandeza ha de ser entendida como elevación de espíritu o excelencia moral, y la expresión honor como cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.

En una primera aproximación, la dignidad personal, así conceptuada, parece que hace referencia a una conducta tan sublime que estaría al alcance de muy pocos. Si esa fuera la impresión que producen las palabras que anteceden, habría que reconocer que ha caído tan bajo nuestro nivel de excelencia moral que llegamos a considerar excelso lo que debería ser normal. Por eso, aunque medir el nivel de dignidad de toda una sociedad es tan difícil como ver el aire, tengo para mí que la gran mayoría de los ciudadanos latinoamericano se comportan por lo general con un notable grado de dignidad.

Si de la óptica de la ciudadanía en general, nos trasladamos al ejercicio de la actividad política, no tengo ninguna duda de que al político hay que exigirle un nivel de dignidad en grado sumo. Y es que el político no gestiona sus propios asuntos, sino el interés general de todos los ciudadanos, por lo cual en el cumplimiento de los deberes inherentes a su cargo debe comportarse con el máximo grado de excelencia moral. Mientras la ciudadanía reclama medidas que ayuden a limpiar la podredumbre en organismos como la Fiscalía, el Poder Judicial y el Congreso, las cúpulas políticas aparecen como cómplices. (La RAE debiera incorporar en su diccionario el substantivo INEPTOCRACIA. Forma de mando que cultivaran los referentes máximos de los tres poderes corruptos durante los últimos lustros, populistas, demagogos e inmediatitas, en casi todos los países de la Región).

En los comportamiento de los políticos deben demostrar su dignidad. Es necesario que marquen distancias y depuren sus filas, si buscan seguir contando con la confianza ciudadana.

Puede haber algún político que piense que, de ser ésta, es mucha la dignidad que se le exige. De ser tal el caso, no debería olvidar que la dedicación a la política es voluntaria, por lo cual quien no esté dispuesto a anteponer el interés de los ciudadanos al suyo propio debería dedicarse a otra cosa.

Conviene recodar cuanto antecede porque en los últimos tiempos hemos asistido a un rosario interminable de noticias sobre actos de corrupción con beneficios multimillonarios en los que los imputados eran generalmente políticos.

Falta de dignidad. El saqueo al que estuvieron sometidas las arcas públicas fue y es tan escandaloso que no sólo reveló una absoluta falta de dignidad personal y política en los corruptos, sino un desprecio inadmisible por parte de estos a los intereses generales de la sociedad, que eran los que administraban y administran los bienes públicos. Y estos intereses, por ser los de todos los ciudadanos, son los que mayor cuidado y dedicación exigen.

Viene lo que antecede a cuento porque en el año que comienza conoceremos seguramente las sentencias de casos de corrupción de tiempos pasados (Tras darse a conocer varios prosesos de robos a la arcas pública, en el Brasil, Argentina, Paraguay, entre otros, que desnuda un esquema de corrupción a gran escala dentro de las instituciones públicas , de algunos políticos (políticos de negocios), funcionarios estatales de altos rangos, entre otros.) que revelan, cuando menos, que algunos políticos y ciudadanos públicos se comportaron con una total falta de dignidad.

Problemas que se avecinan, en toda Latinoamérica en el macroeconómicos.

Problemas que se avecinan, en toda Latinoamérica en el macroeconómicos.

Por Gerardo Meza C.

Problemas que se avecinan, en toda Latinoamérica. Las reformas estructurales que los gobiernos de esta región, deberían procurar modificar estos modelos de Presupuesto General de gastos de la Nación (corrupto, prebenda río y clientelistas).

 Aprobar con una enmienda constitucional la modificación de este modelo de PGN y poner techo a los gastos corrientes, en las administraciones centralizada y descentralizadas. (Como lo hizo recientemente el gobierno de Temer del Brasil).

No deben hacernos olvidar las asignaturas de corto plazo, mediano y largo plazo aún pendientes en el plano fiscal y macroeconómico. En efecto, esas reformas los gobiernos de la región, deberían ya tener propuestas de cambios de estos sistemas de presupuestos deficitario y clientelistas, que solamente se cubren con deudas los agujeros fiscales (pagar deudas con deudas).

Si no se modifican estos modelos del plan de gastos de la nación, tendrán efectos demasiado significativos en lo inmediato y largo plazo, (como está ocurriendo en Venezuela, Argentina, Brasil, entre otros). Por lo que los problemas de competitividad, así como los desequilibrios fiscal y externo deberán enfrentarse por el momento con los instrumentos de la política macro.

A fines de 2017, los desafíos eran de dos tipos. Por un lado, el déficit fiscal – acompañada con  la baja competitividad externa que  presiona  sobre el mercado de cambios. Por otro lado, se aplicó una política que generó nuevas dificultades: al déficit se lo financiaba básicamente con emisión monetaria, bonos soberanos, entre otros.

Por ello, desatar los nudos de la política económica y fortalecer la macro cerrando los déficits fiscal y externo constituye el doble desafío inicial de la administración de la región.

Visto varios años después, de los gobiernos de la región el avance fue dispar: se trató por todos los medios de que no suba el déficit fiscal y se incrementó las deudas públicas, para el financiamiento monetario del déficit, pero el fortalecimiento macro aún muestra cuentas pendientes.

 Los problemas de competitividad externa persisten, en la Latinoamérica, en particular en las industrias que absorben empleo de baja o media calificación. Y si bien los subsidios cayeron, en algunos países de la región el déficit fiscal se mantuvo alto. Las razones pueden ser justificadas: en buena medida se debió a la necesidad de implementar políticas anticíclicas para paliar los efectos recesivos de la devaluación. Pero ello no quita que el avance haya sido escaso.

En todo caso, llegados casi al término del actual de los períodos presidenciales de la región,  deberíamos preguntarnos qué tipo de macroeconomía enfrentamos: por qué, si fueron desatados algunos nudos (mantener el tipo de cambio y monetización del déficit), los desbalances gemelos, fiscal y externo, persisten?

En el nuevo contexto se resolvieron las inconsistencias de política heredadas,(de los gobierno populistas),  permitiendo a la economía reducir la inflación (más lentamente que lo previsto) y recuperar la actividad económica (después de lo esperado). Pero surgieron costos y riesgos que antes no estaban presentes. Para entenderlos conviene repasar en qué se apoya el actual esquema de política para lidiar con los actuales desequilibrios.

Con este sistema de presupuesto deficitario, solamente con el apoyo que nos brinda el sistema financiero mundial, con la disponibilidad de financiamiento externo. Sin él no sería posible combinar gradualismo fiscal y una política monetaria dura que, en virtud de una interpretación extrema, está dispuesta a poner las tasas de interés por las nubes anteponiendo la meta antiinflacionaria a cualquier otro objetivo de la política económica.

En efecto, qué impacto tiene ese mix fiscal/monetario sobre los déficit gemelos? Por el lado de la política fiscal, el ritmo de aumento de la deuda externa –y las altas tasas que se pagan- hace que el costo  del pago de intereses al exterior crezca fuertemente. Del lado de la política monetaria, las elevadas tasas de interés no sólo no fueron demasiado efectivas en combatir la inflación. Colateralmente, también han generado una significativa apreciación de  nuestras monedas que viene contribuyendo a deteriorar fuertemente el saldo de nuestro comercio exterior tanto en bienes como servicios reales. En suma, esos déficits sólo pueden mantenerse con crédito externo. (DEUDAS).

Ahí está quizás el mayor riesgo actual de los países de la región : quedar entrampado en una situación de altas tasas de interés en dólares, mayor atraso cambiario y déficit crecientes. Si se prolonga esta situación, las tasas de interés deberán mantenerse altas ya no para contener a la inflación, sino para asegurar un flujo de capitales que evite una devaluación muy costosa. De ocurrir, la devaluación, complicaría el pago de intereses de la deuda, contraería la economía en el corto plazo, y aceleraría la inflación (en un contexto donde se extiende la indexación, por ejemplo, vía los créditos hipotecarios). Ya sabemos dónde concluye ese camino.

Así, de cara a 2018, los gobierno de la región no sólo deben lograr apoyo social para las reformas que necesita implementar. También debe conjurar el riesgo de caer en la trampa arriba planteada. Si no se puede ajustar el déficit público más rápidamente por las restricciones político-sociales imperantes, entonces debe hacerse consistente la política fiscal con el resto de las políticas macroeconómicas, en particular la monetaria y cambiaria.

En otras palabras, la política monetaria y cambiaria deben apuntar a una reducción más gradual de la inflación y, al mismo tiempo, a frenar el proceso de apreciación cambiaria. Desde el punto de vista del fondeo del déficit, se sebe modificar estos modelo del plan de gastos de la nación, ponerle un techo(blindar) los gastos corrientes,(sueldos, otros beneficios, entre otros), para de tal manera liberar los ingresos fiscales para gastos de capital(inversiones, gastos sociales, educación, seguridad, salud, y para sobre todo pagar los servicios de las deudas) fiscal esto implicaría una menor dependencia del financiamiento externo, para cubrir el déficit fiscal(de pagar deudas con deudas) y un mayor espacio para el financiamiento de inversiones.

 Desde el punto de vista externo, una mejora del resultado en cuenta corriente y una menor vulnerabilidad a los movimientos de capitales.

Además, deben reconocerse los riesgos que involucra el endeudamiento externo en materia de plazos (endurecimiento del acceso al financiamiento e imposibilidad de sostener el roll over de la deuda), intereses (aumento de la tasa externa y/o del riesgo país) y descalce de monedas (salto devaluatorio y aumento de la relación deuda/producto).

En ese sentido Advierten deterioro fiscal en América Latina.

La agencia de calificación Moody’s prevé que varios países de América Latina, incluidos Brasil y Paraguay, sufrirán un deterioro de sus perfiles fiscales en los próximos años, debido a un incremento en sus cargas de deuda y débiles perspectivas de crecimiento. Prevemos que el empeoramiento de la deuda y la carga de intereses limitarán la capacidad de los soberanos para responder a posibles nuevos choques, a medida que pierden espacio fiscal, dijo Renzo Merino, vicepresidente adjunto de Moody’s. Al 2019, Brasil, Colombia y Costa Rica sufrirán el empeoramiento más severo de sus condiciones fiscales de la región, seguidos por los casos de Paraguay, Chile y Perú, aunque en menor grado y con relativo espacio para afrontar turbulencias que afecten sus presupuestos deficitarios. (estos agujeros fiscales se cubren con Bonos Soberanos, que es una bomba de tiempo):

Por eso,  los gobiernos de la región  deben complementar la obtención del financiamiento externo necesario con una política de gestión de riesgos y de administración de pasivos (y activos) públicos. Por supuesto esto exige “sintonía fina” y mucha coordinación entre los policy makers. Pero no hay más remedio que intentarlo si no queremos caer en los problemas de muchos países, que cayeron en la trampa del ENDEUDAMIENTO.

ESTE ES EL PARAGUAY QUE NO QUEREMOS

Subversión de la democracia.

Subversión de la democracia.

 ‘El precio de la desigualdad’

La subversión de la democracia .Hay momentos en que los pueblos se alzan y dicen  esto no va más, esto debe cambiar Ahora, estamos en eso, Las reacciones de indignación y repudio de la gente, en América Latina  tras el destape de la caja de Pandora en los  poderes del Estado, muestran que la sociedad  pareciera sentirse súbitamente libre y con derecho soberano a reclamar el fin de la corrupción y de la impunidad, los políticos corruptos que no cumplen sus promesas, utilizan a sus países y a los presupuestos(como vaca lechera mecánica), para enriquecerse y se desentienden de  sus compromisos con la ciudadanía y  de las soluciones que están obligados a dar como gestores del bien común.

Esta ´´primavera de indignación ciudadana´´ (como está ocurriendo en Ecuador, Perú, Brasil, entre otros), tiene en claro que la verdad y la justicia son fundamentales para un orden social democrático. Los gobiernos deberían apuntar cada uno en sus países que tengan mayor equidad.

Su indignación debe entrever también la convicción de que la transformación del perverso sistema político sustentado por políticos corruptos hace mucho tiempo que viene previniendo los desvíos del actual sistema y de la financierización de la economía. En este trabajo se centra en el precio de la desigualdad. Los niveles de desigualdad de ingresos en nuestras economías, trae consigo el implacable y creciente déficit de oportunidades, es una amenaza mayor que nuestros déficits fiscales.

La desigualdad que genera exclusión social y margina, sobre todo a campesinos e indígenas en relación a servicios de calidad en educación, salud y vivienda, fue claramente demarcada, Paraguay es el único país del Conosur que registró un aumento en la brecha de ingresos entre los quintiles más pobres y más ricos, de acuerdo con el último informe del Cepal, remarcándose la necesidad de construir un país con mayor equidad.

La informalidad de la economía (contrabando y otras formas de fuga de impuestos debe ser mejor estudiada).

La baja contribución de la sociedad como un todo a las arcas del tesoro es la principal razón de la falta de recursos. El despilfarro es otra. Cuando se habla en aumentar los ingresos, las voces se pronuncian para tasar las exportaciones.

La posibilidad de absorción de los contingentes de pobres está más cerca del desarrollo industrial que en el agrícola. La agricultura en Paraguay y en toda Sudamérica, aumentó su productividad en función de varios factores donde se destacan la mecanización y la genética, más allá de métodos.

Así como en los países desarrollados, largos contingentes de mano de obra agrícola no consiguieron sostenerse y fueron absorbidos por sus industrias, que, con procesos nuevos, tornó ser hegemónica (esta hegemonía está SIEMPRE relacionada con la productividad).

Como es injusto mantener a los pobres a margen de las conquistas alcanzadas por el país en las últimas décadas, hay necesidad de estimular un proceso industrial intenso. (En mi articulo publicado en esta pagina web. El Paraguay debe industrializar su materia prima, para dejar de actuar como una colonia)

Contribuyó en ese proceso la generalización del mercado mundial, luego de la caída del mundo socialista,

Fracaso de los mercados, (maximizan la especulación financiera, en la economía), fracaso de los sistemas políticos que no corrigen los excesos de los mercados y de los injustos sistemas económicos y políticos, fracaso en la educación.

El actual sistema multiplica y mantiene los fracasos y de golpe se agravan las desigualdades. Pero lo que mucha gente ignora es que las desigualdades cuestan muy caras, porque participan directamente al deterioro de la economía y a sus desvíos, que se llama subversión de la democracia.

 Más allá de la muy interesante y fundamentada comprobación que planteo, muestro como la desigualdad, la corrupción son las causas y la consecuencia del sistema que provoca un círculo vicioso y genera inestabilidad y cómo el actual sistema económico de que los países vendan sus materias primas sin agregar valores(en natural) ha llegado a su fin.